De TikTok al periódico: así está condicionando la información cómo miramos el país, el mundo y la democracia
Talento para el Futuro, con el apoyo de el Ministerio de Asuntos Exteriores, ha publicado un informe sobre cómo la información construye nuestra imagen del país, el mundo y la democracia titulado "Sociedad Veraz".
Antes la actualidad tenía un lugar y un momento, estaba el quiosco, el informativo, el periódico doblado sobre la mesa; hoy, en cambio, entra a golpe de notificación, se mezcla con vídeos, opiniones, mensajes y scroll infinito, y ya no solo determina lo que sabemos, sino también cómo sentimos el país, cómo interpretamos el mundo y cómo nos relacionamos con la democracia. Esa es la idea de partida del proyecto impulsado por Talento para el Futuro y el Ministerio.
El informe parte de cómo el cambio en la forma de informarnos y, con ella, también ha cambiado la forma en que construimos confianza, distinguimos hechos de opinión y procesamos emocionalmente la actualidad. Las redes sociales y los vídeos cortos ya son el principal canal de información para un 36% de la población, muy cerca de la televisión tradicional, y entre los jóvenes de 16 a 34 años ese consumo se dispara hasta el 57%, según el informe.
Según Talento para el Futuro, en ese nuevo ecosistema donde ganan las redes sociales, la duda se ha vuelto cotidiana: un 50% de la población dice encontrarse con bulos con bastante frecuencia o constantemente, y un 24% reconoce que a menudo le resulta difícil distinguir entre información y opinión. El informe concluye que la desinformación ya no es una anomalía, sino parte de la experiencia ordinaria de informarse, y que el gran reto no es solo detectar noticias falsas, sino recuperar marcos que permitan saber qué informa, qué opina y qué simplemente busca impactar o influir.
Ese cambio afecta de lleno a cómo se mira el país. Cuando la ciudadanía se informa sobre España, la emoción dominante es la preocupación, señalada por un 46%, mientras que solo un 18% dice sentir confianza. Además, un 64% reconoce sentir miedo o incertidumbre respecto al futuro de España, y un 65% cree que la conversación pública está hoy más polarizada que hace unos años. El informe advierte que el predominio de relatos tensos, confrontativos o alarmistas termina erosionando la relación emocional de la ciudadanía con el país y con la democracia.
'La información bajo sospecha'
A esa lectura se suma una base frágil de confianza. Solo un 15% afirma confiar en las instituciones y en el sistema político, mientras que un 57% muestra poca o muy poca confianza. La prensa tampoco queda al margen de ese deterioro: el informe detectó que la confianza media se sitúa en 2,8 sobre 5 y un 34% declara confiar poco o muy poco en ella. La conclusión del informe es que la crisis de confianza no afecta solo a la política o a los medios por separado, sino al conjunto del marco desde el que la ciudadanía interpreta la realidad pública.
La misma lógica se proyecta hacia fuera. Cuando la ciudadanía piensa en el contexto internacional, la emoción dominante es la incertidumbre, señalada por un 75% de la población, y un 65% considera que los conflictos reciben más atención mediática que las soluciones o los acuerdos.
Todo ello tiene un impacto directo en el bienestar, según el proyecto. Un 42% se siente saturado por el exceso de noticias y un 44% ha dejado de informarse alguna vez por ansiedad o agotamiento. El informe identifica aquí una de sus conclusiones más claras: "una parte importante de la ciudadanía no se está alejando de la actualidad por desinterés, sino por desgaste". Informarse, en muchos casos, ha dejado de ser una herramienta para comprender y participar, y ha pasado a convertirse en una experiencia emocionalmente pesada, asociada a saturación, ansiedad y desconexión, añade el informe.
“Desde la comunicación social, sabemos que una sociedad no solo se informa a través de relatos: también se cohesiona o se fragmenta a través de ellos. La forma en que consumimos actualidad influye directamente en cómo entendemos el país, el mundo y la democracia, pero también en cómo los sentimos”, señala Marlene García Cambra, directora de Comunicación y Movilización de Talento para el Futuro y directora del proyecto "Sociedad Veraz".
Frente a este diagnóstico, el informe plantea una dirección clara: reforzar hábitos de contraste, mejorar la comunicación institucional, prestigiar de nuevo el papel del periodismo y recuperar una relación más consciente y habitable con la información, concluye el proyecto.
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