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  • Entrevista al director de 'The Objective'

Álvaro Nieto: “Se me ha encargado convertir ‘The Objective’ en un gran medio digital en abierto”

En los próximos días, The Objective estrenará un nuevo aspecto, producto de una transformación que está llevando a cabo su nuevo director Álvaro Nieto (Alcalá la Real, 1977).

El periodista se embarca en esta nueva aventura al frente de The Objective, que confiesa estar siendo “ilusionante”, tras haber dirigido Vozpopuli, entre enero de 2019 y abril de 2021; haber sido redactor jefe de El País; subdirector de Tiempo, y redactor jefe y corresponsal en Bruselas del diario económico La Gaceta de los Negocios.

Álvaro Nieto recibe a Apmadrid.es en la redacción del medio, situada en la calle de Villanueva, en pleno barrio Salamanca, para dar a conocer todos los detalles de este nuevo proyecto y aclarar que “no viene a inventar nada”. Ni a “refundar el periodismo ni a dar lecciones a nadie”, sino a “hacer un medio de comunicación lo más libre, independiente y honesto posible”.

  • Desde el 21 de septiembre, dirige este medio que cuenta con ocho años de andadura. Para quienes aún no lo conocen, ¿qué es The Objective?

Ahora mismo es un medio de comunicación, por un lado muy centrado en opinión, con una sección muy potente que se llamada El Subjetivo y en la que escriben primeras firmas del columnismo español, y luego es una web que trabaja mucho el reportaje en profundidad, fundamentalmente de cultura, sociedad y algunas cosas de política.

  • Ha anunciado que en las próximas semanas el medio “dará un salto adelante con un cambio radical”. ¿En qué va a consistir?

Hay cuatro pilares que ya existen hoy: la opinión, los grandes reportajes en profundidad, la tecnología -es un producto muy tecnológico-, y la estética. Lo que pretendo es mantener estos cuatro pilares y sumarle contenidos de actualidad, política y economía.

 Cuando hablo de cambio radical es porque vamos a ofrecer noticias de relevancia, que ahora no tiene. Ahora es un producto muy reposado, muy pausado,… y nosotros le vamos a meter una quinta marcha. Es decir, le vamos a meter información diaria de primera línea.

  • ¿Qué le hizo dar el paso a dirigir The Objective?

Lo que me convenció fue que el proyecto me parecía realmente interesante. Se me ha encargado convertirlo en un gran medio de comunicación digital en abierto. Además, se me garantizaban dos cosas que para mí son fundamentales. Por un lado, la libertad y la independencia. Es decir, el producto editorialmente descansa sobre mis espaldas, y eso significa que soy quien va a marcar la línea en cada momento. La segunda cosa que se me garantizaba es la posibilidad de crear un equipo propio a mi medida. Cuando llegué ya había trabajado 18 personas, pero se me permite contratar otras 16 personas, con lo cual vamos a poder hacer un periódico de 35 personas, en el que dieciséis se van a incorporar porque yo las he buscado y las he contratado. Esto para mí era muy importante también. El hecho de que yo pueda incorporar más talento y traer a mi equipo de confianza era un valor añadido.

  • ¿Cuáles van a ser los elementos distintivos de este nuevo The Objective?

Hay varias señas de identidad muy claras. La primera, es un periódico totalmente en abierto. La segunda es que vamos a poner el foco en los temas propios y en la información relevante. El tercer elemento distintivo es que vamos a tener un producto estéticamente muy superior al resto. También vamos a tener una tecnología muy potente, que nos va a permitir desarrollar los pódcast, los vídeos y todo tipo de formatos multimedia. Probablemente, van a ser distintos de lo que hacen otros medios.

Los medios no deberían estar obsesionados con decirle a la gente lo que tiene que pensar

Estas son las cuatro cosas que quizás nos van a diferenciar. Es verdad que el periodismo ya está inventado. No vengo a refundar el periodismo, no vengo a dar lecciones a nadie de cómo hacer periodismo, pero sí creo que podemos hacer un medio puntero, muy interesante, muy moderno y capaz de conectar con amplias capas de la sociedad que a lo mejor no han conectado o se han desenganchado de la prensa tradicional. Es verdad que, muchas veces, la gente está saturada de los medios tradicionales y este medio nos da la oportunidad de poder conectar con un público quizás más joven, más amplio, y que no necesariamente esté muy ideologizado. Es decir, un público que quiera estar informado pero que no esté buscando que le digamos lo que tiene que pensar. Esto es importante. Los medios no deberían estar obsesionados con decirle a la gente lo que tiene que pensar. Lo que tenemos que hacer es darles la suficiente información para que cada cual se constituya su propia opinión.

  • Comenta que hay quienes se han podido desenganchar de la prensa tradicional y que la gente está saturada. ¿Qué se ha hecho mal?

A la gente hay que hablarle y tratarle como adultos. La gente es más inteligente de lo que a veces los medios de comunicación se piensan. A la gente hay que hablarle claro, hay que contarle la verdad, duela a quien duela. No se le puede ocultar ninguna información sensible a nadie, porque los ciudadanos perciben cuando se le ocultan cosas. Soy partidario de hacer un periodismo abierto, transparente, muy claro y sin apriorismos. Muchas veces los medios parten de unos condicionamientos ideológicos o de un posicionamiento editorial previo, que acaba contaminando la información y afectando al producto que ofrecen.

En España falta un periódico de referencia

  • En uno de sus últimos post, comentaba algo en ese sentido señalando que los ciudadanos estaban pidiendo otro tipo de periodismo.

 Claro, eso se ha visto durante la pandemia con muchísima claridad. En muchas ocasiones, los ciudadanos se han mostrado a disgusto de lo que veían en las televisiones, de lo que escuchaban en la radio… Es decir, los ciudadanos saben mejor que nadie que en España pueden existir muchos medios pero, ahora mismo, no hay uno que les satisfaga. Falta un gran medio de comunicación que sea capaz de reunir de una manera transversal a una amplia gama de la población española. En este momento, falta un medio que puedan leer los de centroizquierda y los de centroderecha sin sentirse ajenos al medio o sin sentir rechazo cuando lo leen.

Entre todos, tenemos que volver al origen del periodismo: publicar información con honestidad y transparencia, y que la gente se acostumbre a leer información aunque sea contraria a los intereses del partido al que vota sin que por ello dejen de leer el medio. Eso se ha perdido en España. Al final, los públicos y los medios se han ido polarizando, y ahora cada uno lee su periódico, escucha su radio o ve su televisión, pero no hay nadie que sea capaz de aunar a una gran masa de la población, como sí pasaba, por ejemplo, al principio de los años 80 y durante parte de la transición. [En ese periodo], el diario El País fue capaz de tener entre sus lectores a gente muy variopinta que entendía que ese era el medio de referencia y que había que leer El País para saber qué pasaba en España. Eso se ha perdido. El propio periódico se ha ido escorando, su público se ha ido haciendo cada vez más radical y ahora nos encontramos con que en España falta un periódico de referencia.

  • ¿Por qué cree que se produce esa polarización? ¿Tiene rédito para los medios?

En términos de audiencia, jugar a la polarización, a corto plazo, tiene rédito. Es decir, vas a captar un público más rápidamente, vas a meterte en un nicho muy concreto, pero a medio y largo plazo no es bueno ni para el medio ni para la sociedad. Al final lo que estamos fomentando es una polarización que no es buena ni para España ni para los medios de comunicación. Aspiro a poder ejercer el periodismo de una manera libre. Creo en el periodismo como contrapeso del poder. Es decir, en el periodismo que va a vigilar de cerca lo que hacen nuestros poderes y a denunciar cuando cometan errores, administren mal nuestro dinero o cometan abusos. Nuestra misión es estar ahí pendientes de todo lo que pueda pasar y denunciarlo, esté quien esté.

Debemos ser un medio liberal en lo económico y muy progresista en todo lo social

Desde The Objective, voy a fomentar el sistema actual que tenemos. Creemos, editorialmente, que es el mejor de los posibles. Creemos en el libre mercado, en la libre competencia, pero eso no significa que nosotros vayamos a defender a las empresas. Iremos conta los monopolios, los oligopolios, contra los cárteles, contra todo tipo de abuso contra los consumidores, contra situaciones que al final acaben perjudicando a los mercados, a la competencia o a nuestro país. Es nuestra misión y creo que tenemos que volver a la esencia del periodismo. Nuestra información vamos a intentar que no esté contaminada, desde el punto ideológico.

  • Pero, ¿cuál será la línea editorial o la posición ideológica del medio?

Partimos de unos principios fundamentales, en los que creemos y pensamos que son compartidos por la inmensa mayoría de los españoles. Son la democracia, la Constitución, el Estado de derecho, las libertades, la separación de poderes, el libre mercado, la libre competencia y la Unión Europea. Eso son principios fundamentales que vamos a defender a capa y espada. Fuera de ahí, nosotros vamos a informar, pero no le vamos a decir a la gente cómo tiene que pensar ni cómo tiene que comportarse en su casa. Nosotros nos vamos a aproximar a la realidad desde un enfoque liberal. Algunos dirían de centro, pero no me gusta que se sitúe al The Objective en el centro. No me gusta el concepto. Debemos ser un medio liberal en lo económico y muy progresista en todo lo social. Y tenemos que ser sensibles a todo tipo de cuestiones que nos rodean y nos afectan.

  • ¿Cuándo está previsto el lanzamiento de la nueva web, con todas las novedades que ha ido anunciando?

Los periodistas nuevos se incorporaron el 18 de octubre. Vamos a empezar a trabajar, a publicar información, y la idea es que a mediados de noviembre podamos poner en marcha la nueva página web y la nueva versión móvil.

  • Además de por usted como director, ¿quiénes integran el staff del medio?

Va a ser un periódico muy moderno, también en cuanto a estructura. Vamos a tener una organización muy horizontal, de tal manera que los redactores van a ser pares, es decir, van a estar en pie de igualdad entre ellos. Lo único que vamos a tener es, a parte del director, habrá un subdirector, que aún no puedo decir el nombre. A partir de ahí, una sección de política y una sección de economía. Vamos a tener una redactora jefa de Economía, que es Isabel Acosta, y a Fernando Cano como redactor jefe de Empresas. También tendremos un comité editorial donde van a estar integrados, además de Cano y Acosta, Ketty Garat, que va a ser quien haga Gobierno; Luca Costantini, experto en Podemos, y Antonio Rodríguez, que hará Partido Popular y Ciudadanos. Ellos cinco sí que formarán para de un comité editorial, pero fuera de ahí, la idea es que todos trabajen en pie de igualdad. Se trata de hacer un medio moderno, sin mandos intermedios, con una estructura ágil y flexible que nos permita reaccionar rápido y que también no nos suponga un lastre o un coste añadido en términos de dinero.

  • ¿Qué secciones se va a encontrar el lector en el nuevo The Objective?

Las tradicionales en un medio de comunicación. Las dos fundamentales para nosotros van a ser, desde el punto de vista informativo, Política y Economía, luego tendremos la sección de Opinión, que es muy importante en esta casa, y también tendremos las típicas de todo periódico: Cultura, Sociedad, Deportes, Internacional, Gente, pero en otro estatus diferente porque nuestra apuesta fundamental va a ser Política, Economía y Opinión.

  • Además de dirigir Vozpopuli, ha ocupado puestos de responsabilidad en El País, Tiempo y La Gaceta de los Negocios. Ahora en The Objective implementará un rediseño completo de la plataforma. ¿Se podría decir que esto es lo más cerca que ha estado de emprender en la profesión o de crear un nuevo medio?

Sí, es lo más parecido al nacimiento de un medio de comunicación que he vivido. Nunca he fundado un periódico y nunca he estado en el nacimiento de un medio, y es verdad que aquí estoy sintiendo cosas diferentes y muy bonitas. Es más ilusionante. Pero también es verdad que parto de una base muy buena: The Objective ya existe. Parto de ocho años de información ya publicada, que Google ya posiciona correctamente; de una oficina ya montada; de periodistas que ya trabajan aquí, y que son muy buenos; de un montón de seguidores en redes sociales, y de cientos de miles de lectores cada mes que ya nos leen. Parto con unas bases muy sólidas. Lo que voy a hacer es construir sobre unos cimientos muy buenos.

  • Cuando dimitió de Vozpopuli, anunció que lo hacía porque era “lo mejor para garantizar la continuidad del proyecto”. ¿A qué se refería?

Se dio una circunstancia que hacía que la única solución fuese mi salida por el bien del proyecto. Es decir, la única solución era que me fuera para que el proyecto pudiera de nuevo seguir su curso sin necesidad de que nos hubiéramos enquistado en un enfrentamiento o en un conflicto. Creo que no hay que darle mayor importancia. Me fui libremente. Decidí que había llegado el momento de salir de allí porque no se daban las circunstancias adecuadas para que yo siguiera. Desde ese momento, lo único que les deseo es lo mejor.

Aprovecho para decirte que de las 16 personas que estoy incorporando a The Objective, ocho vienen de Vozpopuli. Y vienen libremente y porque he decidido tenderles la mano porque quería seguir trabajando con ellos. Estaba en mi derecho de seguir trabajando con gente que son mis amigos y mis compañeros, con los que he trabajado muy bien. No pretendo hundir Vozpopuli, no es mi enemigo. Le deseo lo mejor. Nunca hablaré mal de esa empresa ni de Jesús Cacho.

  • ¿Qué no pudo hacer en Vozpopuli que sí va a realizar ahora? ¿En qué se diferencia cada proyecto?

El trabajo que yo pude hacer en Vozpopuli fue apasionante y ahí están los datos. Cuando llegué al periódico teníamos 3,6 millones de usuarios únicos al mes y cuando me fui tenía 11,6 millones. Hicimos muchas cosas bien, pero sí creo que en The Objective tengo unas bases más sólidas, un punto de partida mejor. De tal manera que creo que voy a poder hacer un periódico mejor. ¿Por qué? Porque voy a poder hacer algo más moderno, más tecnológico, que conecte mejor con la gente joven, con los nuevos públicos, sin perder de vista el periodismo, la información y la exclusiva. Además, aquí hay una ventaja. The Objective es una marca limpia. Quien la conoce la respeta mucho y quien no la conoce no tiene un prejuicio sobre la marca. Y esto es muy importante. En Vozpopuli a veces teníamos dificultad para acceder a nuevos públicos porque mucha gente partía de una imagen preconcebida y completamente errónea.

  • Ha comentado que The Objective va a ser un medio gratuito, libre, abierto. También, en alguna ocasión le he leído que considera que un periódico totalmente gratuito es viable si el modelo de negocio está bien planteado. ¿Me lo podría explicar?

En mi experiencia reciente he experimentado que el periodismo en abierto puede ser rentable. ¿Qué hay que hacer para que sea rentable? Primero tienes que hacer un periódico interesante, porque necesitas que te lean millones de personas. Detrás de los millones de personas vendrán las marcas a anunciarse. Estas estarán allí donde esté el público. Entonces, si tienes una estructura de gastos contenida, si tienes un periódico no excesivamente sobredimensionado, al final no es tan difícil hacerlo rentable. Es verdad que será un negocio pequeño. No puedes pretender que un periódico sea rentable con 200 empleados. Tendrá que ser un periódico entre 50 y 100 empleados. Serán negocios muy pequeños, donde probablemente no podrás ganar muchísimo dinero, pero pueden ser rentables perfectamente. La experiencia de Vozpopuli lo demuestra. Un periódico que en 2019 perdía dinero y en 2021 va a ganar dinero. Y en España, que hay tanta proliferación de digitales, hay que decir que la mayoría de ellos son rentables. Hay tantos medios digitales porque son rentables. Otra cosa es que, a lo mejor, sean negocios pequeños, pero son rentables.

El mejor servicio que puede hacer un periódico a la sociedad es ofrecer información relevante en abierto

¿Qué propongo hacer aquí? Propongo hacer un medio de tamaño medio, donde los gastos estén concentrados en los periodistas, que es lo más importante en un periódico, en buenos periodistas, que consigan exclusivas e informaciones relevantes. A partir de ahí, creo que acabarán llegando los lectores y los anunciantes. Mi planteamiento es ese: montar un medio digital con una redacción de tamaño medio, pero que nos permita ir creciendo poco a poco y donde podamos seguir siendo sostenibles y rentables. Y donde se pueda vivir con la publicidad o con el dinero que se pueda ganar organizando eventos u otro tipo de ingresos, pero no cobrándole a la gente. Lo que sí vamos a hacer, que ya lo estamos haciendo a día de hoy, es abrir una ventanita donde le vamos a decir al lector: nuestro producto es gratis 100%, pero si quieres apoyarnos, aquí lo puedes hacer. Pero no vamos a exigir a nadie que pague por una información. Creemos que la información tiene que ser abierta, porque el mejor servicio que puede hacer un periódico a la sociedad es ofrecer información relevante en abierto. Si no, acabamos convirtiendo los periódicos en sitios de nicho y solo para gente con dinero. Lo que nos interesa como país es que todo el mundo esté informado y pueda tomar decisiones con conocimiento de causa.

Transmitir la idea de que el periodismo cuesta dinero no me parece mal mensaje

Hay que ser capaces de poder ofrece un periódico en abierto para que todo el mundo lo pueda leer libremente. Eso no significa que los demás no puedan poner muros de pago. Me parece muy legítimo, pero yo no lo pondría. He trabajado en grandes medios y tengo la sospecha de que no va a ser la solución. Pero están en todo su derecho de explorar esos territorios. Si al final, con los muros de pago, acabamos convenciendo también a la gente de que hay que pagar por informarse no me parece mala idea. Es decir, transmitir la idea de que el periodismo cuesta dinero no me parece mal mensaje, pero lo que no admito es que a los medios en abierto se nos considere de peor calidad por el hecho de ser gratuitos.

  • Parece que estamos asistiendo a una proliferación de nuevos medios, que se unen a los que ya existían. ¿Hay publicidad suficiente para que todos puedan ser rentables?

La publicidad no es ilimitada, por lo tanto, es verdad que cuantos más actores aparecen en el mercado, más difícil va a ser financiarse para todos ellos, pero el libre mercado y la libre competencia consiste en que los actores en un mercado compiten entre sí y el mejor se acaba quedando el trozo del pastel más grande. Lo que he visto y he experimentado en Vozpopuli en estos dos años anteriores es que cuando haces las cosas bien, al final el mercado te premia. Y, por tanto, aunque haya mucho actores en el mercado, el que lo hace mejor acaba abriéndose una cuota de mercado, a pesar de que este estuviera ya saturado. Los mejores sobrevivirán. En algún momento, algún periódico desaparecerá o se tendrá que fusionar, pero eso responde a las lógicas del mercado.

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