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Centenario del palacete de María Teresa Laffitte, actual sede de la APM: la construcción (parte II)

12/01/2026

14:39

Escrito por: APM

Segunda parte de la desconocida historia de esta casa-hotel, construida en 1924, uno de los muchos ejemplos de palacetes que se multiplicaron a principios del siglo pasado por el Ensanche de Madrid como residencias particulares.

Retrato de María Teresa Laffitte, realizado por el pintor costumbrista Gonzalo Bilbao (1913). Fuente: Archivo APM

Doña María Teresa Laffitte compró el solar en 1920, aunque transcurrieron varios años hasta que comenzó la construcción de la vivienda, que finalmente se levantó en julio de 1924. Allí se trasladó a vivir con sus hijos, tras haber enviudado de Pedro de Alcántara Roca de Togores y Tordesillas, primogénito de los marqueses de Peñafiel. El proyecto fue realizado por el arquitecto Gonzalo Aguado Rodríguez-Quintana.

El Madrid de principios del XX

A comienzos del siglo pasado, en la fecha de la construcción de este palacete, la capital llevaba décadas experimentando una profunda transformación arquitectónica. El objetivo era aplicar los criterios modernos de urbanización en una ciudad creciente debido a su industrialización. Hacía falta distribuir la población de una manera ordenada y organizada por barrios.

Según el historiador Óscar da Rocha Aranda, en su obra El modernismo en la arquitectura madrileña: génesis y desarrollo de una opción ecléctica, escribe:El Ensanche se urbanizó y completó mayoritariamente durante las primeras décadas del siglo pasado, convirtiéndose en el lugar de residencia preferido por la aristocracia y la burguesía madrileñas; el Barrio de Salamanca, donde se levantaron lujosos palacetes o vistosos edificios de viviendas en todas las variantes del estilo ecléctico, aunque con especial preferencia por el neobarroco francés inspirado en la arquitectura palaciega del siglo XVIII.

Este barrio fue el elegido por una joven Teresa Laffitte para construir su residencia.

Distribución original del edificio

Este edificio es uno de los muchos ejemplos de palacetes que se multiplicaron por el Ensanche de Madrid como residencias particulares. Su estructura responde al modelo habitual de planta rectangular, con un patio lateral y un bello soportal adosado con entrada por la calle de Claudio Coello.

La vivienda fue construida en un elegante estilo neoclásico, muy al estilo de la zona, con algunas influencias francesas. No se descuidó el acceso con vehículos al interior del edificio, por lo que se optó por una entrada lateral suficientemente ancha para permitir el paso de carruajes, que llegaban directamente al garaje situado al fondo del jardín.

Fachada del palacete vista desde la calle de Claudio Coello, 98. Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. (1924). Fuente. Archivo APM

La fachada interior, la que da al patio central de la manzana, rompe con el estilo predominante del exterior y adopta líneas más sencillas. En los planos de la fachada lateral de la calle de Claudio Coello se apreciaba su menor tamaño, pues albergaba un pequeño jardín muy de la época.

El conjunto constituía lo que entonces se llamaba casa-hotel, es decir, una vivienda con jardín habitada por una sola familia. Se elevaba sobre tres plantas, además de un sótano.

Su distribución era la siguiente:

  • Planta sótano y saneamientos. Incluía sala de carbón, sala de calefacción, comedor del servicio, despensa y cocina, cuatro dormitorios de servicio, cuarto de plancha y trastero.
  • Planta baja. En ella, además del portal, se distribuían el vestíbulo, el hall con salida al jardín, un despacho, el office, el comedor y el salón.
  • Planta principal. Aquí se encontraban el hall, cinco dormitorios, un baño, un aseo, el ropero, el cuarto de niños y la terraza.
  • Planta de ático. La parte más alta de la casa estaba reservada para dos dormitorios de servicio, una terraza, el lavadero y un aseo.

Una fachada a la moda

Planta baja, donde se puede apreciar el desaparecido jardín de la residencia. Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (1924). Fuente. Archivo APM

La Guía de Arquitectura del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) describe así el exterior del palacete: “Su sencillo lenguaje neoclásico responde al estilo habitual en este tipo de residencias en el Barrio de Salamanca. El chaflán, generalmente tan explotado compositivamente, aquí pasa desapercibido y se traslada el énfasis al cuerpo de acceso, algo sobresaliente, con llagado horizontal y rematado con un frontón. Con tres niveles más semisótano, la sencillez de la formalización del edificio se rompe con la horizontalidad del balcón corrido en la planta principal de la fachada a Juan Bravo y la fuerte cornisa con balaustrada que corona el conjunto”.

De los planos originales se aprecia que algunos elementos arquitectónicos no llegaron a realizarse, como el remate con bolas, el balcón de la planta principal que abarcaba varias puertas de la fachada de calle de Claudio Coello, y la puerta principal y ventanas de arco de la planta baja. Estos detalles, que aportaban dinamismo, equilibrio estético y mayor entrada de luz, fueron finalmente suprimidos.

Escudos nobiliarios

María Teresa Laffitte, sevillana de nacimiento, contrajo matrimonio con Pedro de Alcántara Roca de Togores y Tordesillas, duque de Béjar, y se fue a vivir a Madrid. Quizás por eso, tanto en el chaflán como bajo el frontón de la fachada, en lo más alto del edifico sobre la cornisa, pueden verse actualmente dos escudos alados vaciados, donde suponemos que estarían esculpidos los blasones de la Casa de los Duques de Béjar. Dichos escudos mostrarían en su momento una banda trasversal, de sable, y como orla una cadena dorada, concedidos en el año 1485 por los Reyes Católicos a don Álvaro de Zúñiga y Guzmán, I Conde de Bañares, II Conde de Plasencia y Ledesma.

La APM inauguró esta nueva sede en el año 1983 de la mano de la Reina Sofía de Grecia. A pesar de las modificaciones que se tuvieron que hacer para convertirlo en el espacio que hoy es, la planta principal del palacete todavía mantiene parte del encanto y la elegancia que en su día María Teresa Laffitte imprimió al que fue su refinado hogar.

Juan Manuel Bernardo Nieto
Archivo y Biblioteca de la APM

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