
Fiesta del patrón de los periodistas. Margarita Landi, Premio Rodríguez Santamaría, fumando en su característica pipa ante la atenta mirada del periodista Fermín Bocos. Foto: Pastor (1990). Fuente: Archivo APM
Margarita Landi se hizo célebre por fumar en pipa, llevar pistola y recorrer España escribiendo sus característicos reportajes. Ingresó en la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) en el año 1983 como reportera del semanario El Caso. En 1990 fue galardonada con el Premio Rodríguez Santamaría (actualmente Premio APM de Honor) por su dedicación al periodismo de investigación.
Los Verdugo Landi, una saga en la APM
El libro El caso de Margarita Landi. La rubia del velo y la pistola, escrito por Javier Velasco y Maudy Ventonsa, fue donado a la APM con la siguiente dedicatoria: "La historia de una mujer extraordinaria en una época difícil".
Encarnación Margarita Isabel Verdugo Díez, conocida popularmente como Margarita Landi (Madrid 1918-Asturias 2004), se vinculó al periodismo por medio de su abuelo paterno Joaquín Verdugo Delgado, director y propietario del diario Las Noticias de Málaga.
Su tía Ángeles Verdugo Landi trabajó de colaboradora en La Esfera, como figura en el Catálogo de periodistas españoles del siglo XX de Antonio López de Zuazo.
Sus tíos fueron asociados de la APM. Francisco Verdugo ingresó en la Asociación en 1905 y llegó a ostentar la vicepresidencia de ésta (1922-1930). Perteneció al primer Tribunal de Honor de carácter permanente en la APM, creado en el año 1916. Consagró más de setenta años a la profesión. Siendo propietario de Prensa Gráfica, fundó y dirigió Mundo Gráfico, La Esfera, dirigió Nuevo Mundo y fue dibujante de El País y confeccionador de ABC.
Ricardo Verdugo Landi se hizo miembro de la APM en 1907. Fue un reconocido pintor (sus obras se encuentran expuestas en el Museo del Prado y en el Museo Thyssen), además de director artístico de ABC y colaborador de Blanco y Negro.
Joaquin Verdugo Landi trabajó en Prensa Gráfica y se asoció a la APM en 1919. Firmaba con el seudónimo "El detective Ros-Koff", referido a su libro de aventuras. Puede que de ahí le viniera a nuestra homenajeada su pasión por el mundo policíaco.
Margarita, tinta en las venas

Francisco Verdugo (antiguo vicepresidente de la APM) y su esposa Encarnación Lorenzo. Ejerció gran influencia en su sobrina, Margarita Landi, para que ejerciera el periodismo. Fuente: Archivo APM
Hemos podido rememorar la trayectoria laboral de esta periodista singular, plagada de anécdotas, gracias al rico expediente que conservamos de ella. Nació en Madrid el 19 de noviembre de 1918, siempre influida por el ambiente periodístico familiar, como afirmaba la propia escritora en una misiva de marzo de 1980:
"Como mi niñez había transcurrido en los medios periodísticos y el olor de la tinta de imprenta para mí era un afrodisiaco, decidí ganarme la vida como periodista".
La articulista también apuntaba: "Pensé acudir a los cursos de la Escuela de Periodismo, pero mi tío Francisco Verdugo Landi me hizo desistir, aludiendo: 'Este es un oficio que se aprende sobre la marcha. Tú trabaja sin parar y déjate de teorías, que nada te enseñarán'. Creo que me equivoqué al seguir el consejo, pues así me veo sin título de periodista".
Se casó en la guerra, pero quedó viuda con un hijo a los 22 años, como deja constancia ella en una misiva que conservamos en el Archivo de la APM. Colaboró en numerosas publicaciones como Ventanal, El Español, Foto, Informaciones y múltiples diarios españoles. Fue después colaboradora durante ocho años de La moda en España y en 1953 se integró como redactora fija en El Caso. También participó en Sábado Gráfico y en O Primeiro de Janeiro de Oporto. En 1958 desempeñó en Panamá las funciones de cronista del diario El Día e intervino en la emisora Radio Hogar durante cuatro años. Ella escribiría pormenorizadamente: Allí estuve cuatro años, siete días y seis horas. En 1962 fue enviada a Francia y Alemania para que escribiera una serie de reportajes sobre los emigrantes.
Una de sus nietas, Macarena Torres Coro, nos apunta: "Mi abuela, Margarita Landi, una mujer muy trabajadora, una abuela adelantada a su época y moderna, que a día de hoy seguiría siendo adelantada en esta época también y que aleccionaba a sus nietas sobre las precauciones que debíamos tomar para estar seguras en la calle. Una mujer comprometida con la verdad que estaría horrorizada con el uso que se hace de las fake news en las redes sociales. Sin duda alguna una mujer valiente y periodista de raza".
Nuestra dama del crimen
Antes de especializarse en periodismo de sucesos, la escritora afirmaba: "Después de colaborar en diversas publicaciones, me integré en La Moda de España, (dirigida por la asociada Marichu de la Mora), como cronista de la alta sociedad, por lo que pude conocer y tratar a las más destacadas personalidades de la nobleza y aristocracia, asistencia de puesta de largo, presentaciones en sociedad, bodas, cacerías, partidos de polo, golf y tenis… Pero como Juan Tenorio, a los palacios subí y a las cabañas bajé y esto último lo hice cuando me invitaron a colaborar en El Caso y tuve que alternar de día, con la alta sociedad y de noche, con la baja sociedad. Era un contraste que me apasionaba".
La autora nos describe su pasión por este género: "Pero mi verdadera especialidad son los sucesos. Soy redactora de El Caso y trabajo de enviada especial, viajando por toda España sin parar, con un promedio de cinco mil kilómetros mensuales, por lo que tengo que cambiar el coche cada dos años. Y puntualiza: Durante quince años largos he sido la única reportera de sucesos… Durante más de diez años tuve licencia de uso de armas y llevé conmigo un revólver, aunque no me sentía a gusto con él. Afortunadamente nunca tuve que usarlo".

Solicitud de ingreso de Margarita Landi en el año 1983 como colaboradora de 'El Caso'. Fuente: Archivo APM
Encarnación Verdugo Díez firmaba las crónicas con el seudónimo de Margarita Landi, formado por unos de sus nombres de pila y el apellido de su abuela paterna, pues no consideraba que el de su progenitor, Verdugo, fuera el más adecuado para difundir sus historias. La reportera era conocida popularmente por diferentes nombres: "Me han llamado la rubia del deportivo, el inspector Pedrito, La Landi, como tengo costumbre de ir siempre a los mismos hoteles, cuando me ven entrar, la primera pregunta es: ¿Qué ha pasado? o el saludo: Ya sabíamos que vendría".
Completa su trayectoria profesional en Sábado Gráfico e Interviú. Además, fue escritora de novelas y colaboradora de radio y televisión.
El recuerdo de sus nietas
Su otra nieta Rocío Torres Coro, apuntaba: "Margarita Landi, mi abuela, fue una figura fascinante y audaz en nuestra familia. Mi primer recuerdo son los veranos en Madrid, cuando yo tenía 5 o 6 años. Ella vivía en la calle Sagasta, pero pasaba poco tiempo con nosotros debido a su intensa dedicación al periodismo. Siempre la recuerdo en su despacho, concentrada en su trabajo. Ya de mayor, cuando trabajaba menos, nuestras visitas se volvieron más especiales. Una vez, a mis 16 años, en Gijón, me llevó a investigar un crimen para un artículo. La chica asesinada tenía mi misma edad, y esa experiencia me marcó profundamente. Ver las fotos de la chabola donde fue encontrada me impresionó y se grabó en mi memoria".
También asevera: "Años más tarde y desde mi perspectiva adulta, recuerdo cómo tristemente, la gente se aprovechaba muchas veces de ella. Mis padres la animaron a dejar El Caso y aceptar otras ofertas, ya que con lo que ganaba no podía permitirse comprar una vivienda ni llegaba a fin de mes. Durante su época de mayor fama en televisión tuvo una vida social muy activa y muchos amigos que la invitaban a eventos, donde ella asistía gustosamente y sin cobrar. A alguno he ido con ella".
Y continúa: "Promocionó libros de amigos, programas de televisión y ayudó a otros a alcanzar la fama, pero ni uno solo asistió a su funeral. Me duele que, incluso después de su muerte, algunos sigan aprovechándose de quién fue y lo que consiguió, sin honrarla adecuadamente y usar su nombre cuando usan su vida con fines económicos. Al menos yo puedo honrarla sintiendo orgullo y admiración por la abuela que he tenido. Hoy miro atrás y encuentro en ella la inspiración para enfrentar los problemas con determinación y resolverlos sin ayuda de nadie".
Pionera del periodismo de investigación
La APM concedió en 1990 a Margarita Landi el premio por ser la primera mujer que abordó profesionalmente la información de sucesos y una pionera del periodismo de investigación. Esta ocasión tuvo la especial novedad de ser más democrática que las anteriores, ya que para la concesión de los premios se solicitó el voto de los asociados.
En la revista Periodistas, en febrero de ese año, 1990, la galardonada señalaba con su humor habitual: "No me lo esperaba, la verdad que no. Agradezco muchísimo que me lo otorgaran; pero como siempre me ha satisfecho mi trabajo, pues con eso ya me sentía recompensada, a pesar de que parezca desagradable ir de muerto en muerto. A veces cuando me han preguntado si pensaban que me darían un premio, les he respondido que sería póstumo, pues con la especialidad que tengo…".
Pues póstumo es este homenaje en nuestra sección del periodista del mes, a una mujer diferente, reportera vocacional e inspiradora.
Juan Manuel Bernardo Nieto
Archivo y Biblioteca de la APM
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