Victoria Eugenia, la reina de los periodistas: bienvenida y regalo de boda de la prensa (I)
Con motivo de la exposición temporal “Victoria Eugenia. Una reina moderna”, inaugurada por los reyes don Felipe VI y doña Letizia Ortiz en la Galería de las Colecciones Reales, queremos recordar a la esposa de Alfonso XIII, la reina Victoria Eugenia, que se convirtió en una figura relevante para el periodismo.
Prensa y Familia Real: una buena relación

Los reyes en la inauguración de la Exposición de la APM y 'Blanco y Negro'. Foto: R. Cifuentes. (1908). Fuente: 'Blanco y Negro', del 21 de noviembre de 1908. Biblioteca APM
La buena sintonía entre la aristocracia y el periodismo ya era manifiesta antes de la llegada a España de Victoria Eugenia de Battenberg. De hecho, la infanta Paz de Borbón, hija de Isabel II y tía abuela de su futuro marido Alfonso XIII, representa un precedente histórico en la relación de la Familia Real y el mundo de la prensa. Así queda reflejado en el Catálogo de periodistas españoles del siglo XX, de Antonio López de Zuazo, publicado en 2021.
Doña Paz de Borbón desarrolló una prolífica actividad literaria y colaboró con artículos y poemas en el diario ABC. Además de manifiestos pacifistas, creó una fecunda e interesante obra literaria, en su mayoría de carácter autobiográfico, que fue publicada tanto en Alemania como en España. Este hecho resulta algo inusual en una infanta de la época, singularidad compartida, aunque en menor medida, por su hermana Doña Eulalia de Borbón.
Una pluma de oro con perla
La buena relación entre Casa Real y el periodismo se hizo patente en la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia, que tuvo lugar en la iglesia de San Jerónimo el Real, el 31 de mayo de 1906. La prensa, encargada de cubrir el enlace, decidió enviar un obsequio a la princesa Victoria durante su estancia en el Pardo, como muestra de respeto hacía la nueva reina.
La princesa inglesa y su prometido recibieron a los periodistas que estaban cubriendo la noticia de la boda y los preparativos en el Real Sitio de El Pardo, donde Victoria Eugenia se alojó un tiempo antes del enlace. La delegación de prensa fue convocada la tarde del 30 de mayo de 1906, el día previo a la ceremonia. Muchos de ellos eran asociados de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM): Mencheta; Barber, de El Imparcial; Guerra, de El Heraldo de Madrid; Morales de Setién, de El Correo y Afán de Rivera, de La Correspondencia de España. Tampoco faltaron Fernández, de la Agencia Fabra; Espinós, de La Época; sin olvidar a Del Río, de El Liberal; Santés, de El Globo; Martínez Albacete, de El Diario Universal; Soriano, de ABC; Álvarez Artero y el fotógrafo Goñi de Blanco y Negro, quien mostró un especial interés por Victoria Eugenia desde el primer día.
Según publicó el diario El Imparcial el 31 de mayo de 1906, Francisco Mencheta “como decano de los presentes, pronunció, en representación de todos y en tono familiar, sinceras frases de saludo y homenaje a la princesa Victoria, en nombre de la prensa, deseándole felicidades sin cuento y haciendo votos para que de ellas participe la Nación Española”.
Durante la audiencia ofrecida por el rey Alfonso XIII y la princesa Victoria Eugenia, los periodistas hicieron entrega a la futura reina de una pluma de oro y perla que le ofrecieron como regalo. Francisco Mencheta pidió expresamente a la princesa que utilizara dicha pluma para firmar sus esponsales, vinculando así el compromiso real con el testimonio escrito de la prensa.
Firma de las capitulaciones matrimoniales

Pluma de oro con perla regalada por los periodistas a la princesa Victoria Eugenia con motivo del enlace con Alfonso XIII. Foto: Goñi. Fuente: 'ABC', 31 de mayo de 1906. Biblioteca APM
Agradecemos a la Hemeroteca Municipal de Madrid, quien ha buscado la siguiente información y nos la facilitado.
El ABC, el 31 de mayo de 1906, describió con detalle los presentes que recibieron los prometidos. En primer lugar, menciona el regalo de la estilográfica que simboliza la unión de la monarquía con el oficio periodístico:
“La pluma de oro de forma triangular, rematada por una gruesa perla. Tiene estas indicaciones: en una cara, ‘Real Sitio del Pardo 30 de Mayo de 1906’; en la otra, ‘A. S. A. R. la Princesa Victoria’, y en la tercera, ‘La Prensa’. Está adquirida en casa de Marabini”.
“El ramo de flores ofrecido es de orquídeas, lirios y claveles dobles. Tiene una cinta con los colores nacionales y esta indicación: ‘A. S. A. R. la Princesa Victoria’. El ramo está hecho en la casa Lopulide”.
La princesa dijo "que estaba encantada de esta hermosísima tierra y agradecida a tantos homenajes que se tributaban, que con gran modestia no merecía”.
El Imparcial, el 31 de mayo de 1906, informó: “Seguidamente indicó a Mencheta el rey el deseo de que presentase a la princesa a todos sus compañeros. Estaba entre nosotros el periodista republicano Sr. Álvarez, y al llegar el tumo de presentación, le preguntó el rey a qué periódico pertenecía. Álvarez le dijo: 'Yo, señor, soy un periodista republicano, pero que particularmente me asocio con gusto al homenaje de mis compañeros'. El rey le dijo: 'Eso es igual, da lo mismo. Muchas gracias'”.
Posteriormente, la pluma regalada por los periodistas fue utilizada para la firma de las capitulaciones matrimoniales.
En paradero desconocido
Javier Fernández, subdirector del Archivo General de Palacio, nos explica: “Esta pluma de oro no se conserva actualmente entre los bienes muebles de Patrimonio Nacional, por lo que no tenemos certeza de su devenir. Al ser un regalo particular, la reina pudo disponer de él y regalarlo a quien considerase, pero lo más probable es que un instrumento de escritura tan preciado para la reina lo mantuviera en su poder, por lo menos, hasta su salida del Palacio Real de Madrid en abril de 1931".
"Con la llegada de la Segunda República, el Estado se incautó de todos los bienes del Real Patrimonio y de los privados de la Familia Real que quedaron en España. Tras esta incautación los bienes privados que reclamó la reina a través de la Embajada del Reino Unido en Madrid en 1933 le fueron devueltos. ¿Se encontraría la pluma entre estos bienes? Desgraciadamente, el listado de bienes reclamados no es muy preciso, pero se devolvieron cuatro cajas que contenían 'papel de escribir y varios', o los bienes guardados en el cuarto 53, donde, entre otros bienes, se hallaban una escribanía de cuero y plumas".
"De haber conservado la reina Victoria Eugenia durante toda su vida esta pluma de oro con el que firmaron ella y el rey sus capitulaciones matrimoniales, lo lógico sería que la hubiera acabado entregando a su hijo don Juan de Borbón, como jefe de la Casa Real Española, y que de éste haya pasado a su hijo, don Juan Carlos I, o su nieto, el rey Felipe VI”.
Una reina con conciencia social

Carta de Miguel Moya, presidente de la APM, a Luis Moreno, marqués de Borja e intendente de la Casa Real para que transmita su agradecimiento a la Familia Real a un acto organizado por la Asociación. 4 de febrero de 1909. Fuente: Archivo: APM
La prensa de la época, sobre todo la crónica social y gráfica apoyada en la fotografía y en el cinematógrafo, seguía con gran interés a la reina, que atraía al pueblo por el papel que desempeñaba como figura central de la Casa Real en un periodo de transformación política.
En la relación entre la reina y la APM, destaca su papel como mecenas activa de los fines sociales de los periodistas. En el Archivo Histórico de la Asociación quedan reflejadas las 250 pesetas que Victoria Eugenia donó para aumentar los artículos de la rifa, que se celebraría en la función del Teatro Real en beneficio de la APM. La misma cantidad aportó para representaciones en el Teatro Real (1907, 1909 y 1911), el Teatro Price (1910) y la Fiesta del Sainete (1914), cuyas recaudaciones nutrían la Caja de Socorros destinada a ayudar a asociados necesitados, pensiones de viudedad y orfandad, asistencia médica y economato.
Existe una carta manuscrita de Alfredo Escobar y Ramírez, marqués de Valdeiglesias, miembro de la junta directiva de la APM y director de la Época, fechada el 26 de abril de 1914, en la que se invita a la Fiesta del Sainete en el Teatro Apolo a la Familia Real: “La prensa madrileña que tanta gratitud tiene debe a S.S. M.M. por sus constantes pruebas de bondad, se consideraría altamente satisfecha si los Reyes D. Alfonso y Dª Victoria con su augusta madre la Princesa Beatriz de Battenberg, se dignaran a honrar con su presencia aquella fiesta”.
Comprometida con la sanidad
La soberana se involucró en la modernización de la sanidad española, profesionalización de la enfermería, y de manera especial, en la lucha contra la tuberculosis, una de las enfermedades más extendidas en el país a principios del siglo XX, especialmente en la infancia, en la que era una de las principales causas de mortalidad. Como queda reflejado en el diario ABC del 16 de junio de 1928, la reina concedió 50 plazas para las colonias escolares organizadas por el Real Patronato de la Lucha Antituberculosa en el Sanatorio de Chipiona, destinadas a los hijos de los asociados de la APM.
Inauguración de la exposición de 1908
En noviembre de 1908, la APM organizó una exposición-subasta de obras de pintores españoles con fines sociales, celebrada en la sede de la publicación Blanco y Negro, destinada a recaudar fondos para obras benéficas. La convocatoria fue un gran éxito; en ella participaron numerosos y destacados artistas de la época, emulando el buen resultado del certamen celebrado en 1901.
Los monarcas Alfonso XIII y Victoria Eugenia inauguraron oficialmente la exposición el 21 de noviembre de ese mismo año. Llegaron en automóvil al edificio de Blanco y Negro, cuyo vestíbulo albergaba la exposición de los grandes artistas. Allí les esperaban la Junta Directiva de la APM y representantes de la prensa nacional. Recibidos los reyes con los acordes de la Marcha Real, recorrieron detenidamente la exposición, elogiaron la muestra y expresaron su deseo de adquirir algunas de las obras expuestas.
Más allá de su aportación económica, la presencia de la reina en actividades de la Asociación servía como guía y reclamo publicitario para otras personalidades que seguían su ejemplo, multiplicando así la difusión y la recaudación de la Asociación. Su asistencia no solo respaldaba las diversas iniciativas de la APM, sino también reforzaba el papel simbólico de la Corona como promotora de la cultura y la acción social en la España de principios del siglo XX.
Juan Manuel Bernardo Nieto
Archivo y Biblioteca de la APM
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