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Fernando Pajares Giménez

Fernando Pajares, un amigo, un jefe y un vividor incorregible

Alfonso Bauluz, presidente de la sección española de Reporteros Sin Fronteras, escribe esta necrológica sobre el periodista Fernando Pajares, fallecido en la madrugada del 21 de diciembre

Fernando Pajares nos ha dejado y es difícil de creer. Un tipo duro, se resistió y peleó los últimos años de su vida con todo lo que le vino y fue derrotando como buen esgrimista. A veces parecía más que fuerte, inasequible para la muerte, que tantas veces le vino a buscar.

Muy culto y con enorme sensibilidad intelectual, fue un gran periodista, y también fue mi jefe. Un gran jefe. Me enseñó dos cosas, muy importantes: saber delegar y saber confiar en la responsabilidad atribuida. Era un tipo listo; y, por ello, partía de la premisa de que su tranquilidad dependía del acierto en su elección.

También era un gran vividor y, además de la devoción por Mónica, su mujer, y sus hijos, Lucas y Claudia, tenía una gran pasión por el buceo, entre otras muchas aficiones, en las que derrochó sin cuento durante su larga vida de motorista.

Su trayectoria profesional desde sus setenteros inicios en Efe o su paso por la dirección de El Socialista hacían de él un pozo de anécdotas; pero, sobre todo, tenía una agenda privilegiada, y sabía descolgar el teléfono, vaya que sí sabía.

Y además era capaz de rectificar cuando le planteabas algo como jefe.

Y como jefe también sabía mantenerse firme con sus subordinados; y, por eso, no me costó nada serlo cuando tiempo después se invirtieron los papeles.

Y a él aceptarlo. Un tipo singular, vaya.

Disfrutó una vida privilegiada, sobre todo en Washington, y presumió siempre de agenciero, aunque tuviera la oportunidad de ejercer trabajos y cometidos tan dispares como asesor en Moncloa, consejero en la Real Casa de la Moneda o dircom en la secretaría de Estado de Cooperación Internacional e Iberoamérica, en tiempos de Luis Yáñez. Pleistoceno superior.

De ahí lo de histórico de Efe.

Estoy convencido de que de todos los éxitos profesionales que te acompañaron a lo largo de tu vida profesional los que más apreciaste fueron los del Sudeste Asiático y el Pacífico, por ser precisamente el lugar más insospechado por la lejanía y  la distancia cultural, pero como gran estudioso de la historia vaya si supiste triunfar en las Filipinas tramando coberturas en Baler o sobre el río Kwai.

Como testigo de una de las scoop más importantes de Efe puedo asegurar que en ningún momento trataste de robar medallas -algo con lo que sabías ironizar- y disfrutaste tanto como yo del tremendo éxito del gran Miguel Frau Rovira, a quien bautizaste como "El Pulpo" por sus grandes tentáculos informativos, por aquella magnífica primicia de Pol Pot.

De esas que van a los libros de historia, los que tanto gustabas de reseñar.

Imperdonablemente anglófilo, fanático de Winston Churchill y todas sus travesuras, devoto de los grandes hispanistas británicos a los que cultivaste durante tu disfrutona segunda estancia en Londres por cuenta de Efe, también fuiste un adelantado en la recuperación de la memoria del hispanismo en América, en toda ella. En eso eras un gran patriota, orgulloso de serlo.

Te echaremos de menos, aunque nos acompañan tus anécdotas sin fin, como la generosidad que siempre derrochaste en tus tratos profesionales y muy especialmente a la hora de escribir cuando colgabas aquel inconcebible cartel de no molestar.

Siempre fuiste muy desprendido y ahora toca corresponder.

Espero que estés con todos tus amigos y amigas allá donde vayas y que serían la envidia de cualquiera por su talla humana y valía intelectual.

Seguro que llegas con tu buen ánimo de siempre.

Alfonso Bauluz
Periodista y presidente de la sección española de Reporteros Sin Fronteras
22 de diciembre de 2025