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Luis Palacio: ‘El paro registrado entre los periodistas en 2016 es un 74% superior al de 2008’

Presentación del ‘Informe Anual de la Profesión Periodística 2016’. En la imagen, de izq. a dcha.: Luis Palacio, Victoria Prego y David Corral. Foto: Pablo Vázquez / APM

El “Informe Anual de la Profesión Periodística 2016” “pinta un panorama difícil”, pero también “otorga una cierta esperanza” al mostrar nuevas oportunidades laborales para los periodistas, señaló Victoria Prego, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), en la presentación de dicho estudio, que está editado por la asociación, el 15 de diciembre.

Las nuevas oportunidades laborales han llegado, en parte, de la mano de las nuevas tecnologías, que están configurando “un panorama prometedor” para la puesta en marcha de “empresas periodísticas que, bien gestionadas, pueden sobrevivir”. “Toda fórmula que se pueda poner en marcha con cierta imaginación y eficacia puede tener éxito”, añadió Prego.

Un año más, el Informe recoge cifras sobre las condiciones del ejercicio de la profesión. Al respecto, Victoria Prego advirtió de que “la precariedad, el subempleo y los salarios ínfimos atentan directamente contra la libertad de los periodistas” y, añadió, que quebrantan “de una manera gravísima”. “Sin libertad de criterio no hay libertad de información y se atenta directamente contra el derecho del ciudadano a recibir información libre”, argumentó.

La presidenta de la APM, Victoria Prego, durante su intervención. En segundo plano, David Corral. Foto: Pablo Vázquez / APM

Radiografía de la profesión

Sobre el Informe, la presidenta de la APM señaló que supone “un retrato muy minucioso, serio y solvente de cuál es el panorama del sector en España”. Como en años anteriores, este estudio se apoya en una encuesta profesional realizada en colaboración con la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), el Col·legi de Periodistes de Catalunya, el Sindicat de Periodistes de Catalunya (SPC) y la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV). En esta edición,  han respondido la encuesta 1.833 profesionales, recogiéndose por primera vez el parecer de cámaras y fotógrafos de prensa, informó David Corral, presidente de la Comisión de Publicaciones de la APM. Esta encuesta “es la base y el fundamento de este informe, con tres partes fundamentales: la profesión, la industria de los medios y, como novedad, los nuevos perfiles y funciones de los periodistas en las redacciones”, resaltó Corral.

“El periodismo no va a cambiar; ya ha cambiado”, comenzó diciendo Luis Palacio, director del Informe. Asimismo, entre los datos extraídos de dicho estudio, se desprenden algunas cifras que “pueden aclarar el escenario que, como profesionales, tenemos por delante”.

Mercado laboral

Uno de los datos positivos que se repite en los últimos dos años es el descenso del paro registrado. En el último año ha sido un 9% inferior que el de 2015, situándose en 7.890 el número de periodistas parados que acudieron hasta septiembre a las oficinas del Servicio de Empleo Público Estatal. En cuestiones de género, se mantiene el desequilibrio un año más, siendo el 64% de los periodistas en paro mujeres. La mejoría del empleo, sin embargo, añadió Luis Palacio, “no debe ocultar la realidad: El paro registrado entre los periodistas en 2016 es un 74% superior al de 2008”, año del comienzo de la crisis económica.

Luis Palacio, director del Informe. Foto: Pablo Vázquez / APM

Durante estos años, la profesión ha sufrido uno de los peores momentos, siendo el paro y la precariedad laboral una de las principales preocupaciones de los profesionales. En 2016, las respuestas de los periodistas vuelven a situar el paro como el principal problema que les aqueja (52,2%), con una gran diferencia respecto a otros, como la mala retribución del trabajo (16%), la falta de independencia política o económica de los medios (12%) o la falta de rigor y neutralidad (6,7%).

El Informe también señala las principales consecuencias de dicha precariedad. El 41% de los encuestados opina que el periodista se ha convertido en un mero recopilador de informaciones y el 36% piensa que el miedo a la pérdida del puesto de trabajo se ha traducido en una práctica profesional menos libre e independiente.

A este respecto, Luis Palacio señaló que, en materia de independencia en el trabajo y confianza de los ciudadanos en la información recibida, “este año se ha experimentado una ligerísima mejora”: aunque los periodistas se siguen suspendiendo, con un 4,3, los ciudadanos califican con un 5,7 la confianza que les merece la información que reciben de los medios.

De los periodistas que contestaron la encuesta, el 73% eran contratados y el 27%, autónomos. No obstante, el director del Informe aclaró que “es probable que la muestra de la encuesta (responden sobre todo miembros de asociaciones de la prensa) sesgue algo el número a favor de los contratados”. De todas formas, este año el porcentaje de autónomos creció en más de un punto respecto a 2015 y casi el 60% de ellos piensa que el futuro del periodismo pasa por ser autónomo.

Los graduados en Periodismo se reducen un 12%

En los últimos años, otra consecuencia de la crisis para la profesión periodística ha sido la dificultad para acceder al mercado laboral y las condiciones en las que se realiza. Según el Informe de 2016, el número de graduados en Periodismo se redujo en 2015 el 12%. Este descenso llega después de tres años de crecimiento continuado. “De los graduados, casi dos terceras partes son mujeres”, añadió. Asimismo, el Informe también incluye a los que estudian Comunicación Audiovisual, puesto que una parte importante de los mismos termina ejerciendo labores periodísticas. Estos “siguen una pauta similar a los de Periodismo y este año ya rebasaron los 3.000”, dato que se traduce en que, entre ambas especialidades, haya más de 6.000 nuevos titulados.

De los profesionales que contestaron a la encuesta  el 75% considera que salen demasiados graduados cada año. Además, el 82% cree que la formación recibida no es la adecuada para el ejercicio del periodismo.

Otro de los aspectos que se refleja cada año en el Informe es el número de profesionales que trabaja en periodismo y los que trabajan en comunicación empresarial o institucional, relación que este año ha sido del 60% y del 40%, respectivamente. Posiblemente, este reparto esté infraponderado a quienes trabajan en comunicación, también como consecuencia de la muestra usada, aclaró Palacio. A la pregunta “¿Considera usted periodismo el trabajo de comunicación corporativa?”, el 59% de los encuestados respondió afirmativamente. Asimismo, Luis Palacio agrego que resulta significativo “que opinara así el 55% de los periodistas, porcentaje que se dispara hasta el 76% en el caso de los comunicadores”.

Industria de los medios de comunicación

Otro dato positivo, por segundo año consecutivo, es el crecimiento en 2015 de la facturación agregada de televisiones, diarios, radios y revistas. Concretamente, un 5%, hasta alcanzar los 5.698 millones de euros, aunque dicha cifra es muy inferior a los 8.800 millones de antes de la crisis, recordó Palacio. Lo más relevante, según este, es cómo queda repartida esta facturación: “Antes de la crisis, la televisión representaba el 53% de los ingresos agregados de los medios y el año pasado fue el 58%”. Los datos más recientes, que son los referidos a la inversión publicitaria en el primer semestre de 2016, muestran la misma tendencia: el crecimiento de la inversión en televisión e internet, el descenso de la correspondiente a los medios impresos y el estancamiento de la radio.

Otra de las características de la industria española de los medios es que está muy concentrada. “Veinte empresas facturan, aproximadamente el 75% de los ingresos de las 100 mayores empresas privadas de medios” del país. Este dato no solo está relacionado con el peso de la televisión dentro del conjunto de la industria, puesto que, dentro de esas 20 empresas, “están las tres que tienen el 95% de la facturación del sector radiofónico o las siete que tienen el 45% de la facturación de la prensa diaria”, informó Luis Palacio.

En nuestro país se están haciendo, aproximadamente, las mismas cosas que en los mercados informativos más avanzados

En el terreno de las consideraciones sobre el escenario al que se enfrenta el oficio y los periodistas, “la profesión periodística ya ha cambiado”, repitió el autor del estudio. Aunque los principios profesionales se mantengan, lo demás se ha modificado: las herramientas, los soportes de la información, las vías por las que ésta se distribuye o los condicionantes económicos, sociales y políticos de las empresas de la comunicación.

A esta nueva realidad también se refiere uno de los capítulos del Informe dedicado a los nuevos perfiles profesionales que han aparecido en las redacciones. “Algunos tienen un contenido más periodístico y otros más tecnológico, pero todos se orientan al fin del periodismo: mantener informado al ciudadano”, añadió Palacio. En este sentido, dijo que “en nuestro país se están haciendo, aproximadamente, las mismas cosas que en los mercados informativos más avanzados”.

En este nuevo escenario, Luis Palacio estima que los recursos disponibles para informar nunca llegarán a ser tan cuantiosos como antes, por lo que ve necesaria una reestructuración relativa a los propios componentes empresariales del sector informativo. “El desplazamiento de los recursos publicitarios hacia el entretenimiento y las tendencias que se aprecian en los ingresos de las principales compañías de medios”, explicó, “hacen pensar en un futuro con medios de menor dimensión y en los que el protagonismo empresarial de las periodistas posiblemente aumente”. Asimismo, dentro de esta reestructuración sectorial, se observa la “necesidad de disponer de un conocimiento preciso del entorno informativo en el que nos movemos”.

Finalmente, en este panorama, un tercer aspecto reseñable para el director del Informe es el hecho de “conocer los avances tecnológicos que permiten abrir nuevas vías profesionales”. Palacio considera que es necesario “abrir nuevas vías de investigación porque el periodismo ya no se circunscribe” a la actividad que, hasta ahora, se realizaba “en lo que hemos conocido como medios informativos”, sino que “cada vez hay más iniciativas que, aprovechándose de la tecnología, realizan actividades que pueden considerarse periodísticas”.

 

Cómo adquirir el Informe

El “Informe Anual de la Profesión Periodística 2016” se puede adquirir, en papel, al precio de 20 euros (10 euros los asociados y preasociados de la APM en la sede de la Asociación). Se puede comprar en:

  • Librería Fragua, tanto en su sede central (Andrés Mellado, 64, tel. 91 549 18 06, pedidos@fragua.com), como en la librería de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense (Avda. Complutense, s/n, tel. 91 544 18 05, fragualibros@fragua.com). Fragua lo distribuye a librerías especializadas de toda España.
  • Sede de la APM (Juan Bravo, 6, 28006 Madrid. Tel. 91 585 00 10).
  • Puedes comprarlo en PDF, al precio de 10 euros (IVA incluido), solicitándolo a comunicacion@apmadrid.es.
  • Para leer y descargar números anteriores, puedes hacerlo aquí.

 


CIFRAS Y DATOS DEL ‘INFORME ANUAL DE LA PROFESIÓN PERIODÍSTICA 2016’

La profesión periodística ya ha cambiado

El “Informe Anual de la Profesión Periodística”, que edita la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) desde el año 2004, ofrece año a año una foto fija del estado de la profesión periodística y sus tendencias, así como los principales datos de la industria de los medios de comunicación en España.

La edición de 2016 constata que es hora de afrontar el cambio profesional. “De la información recogida en las páginas” de este Informe, se lee en él, “se desprende una realidad difícil de cuestionar: ya no hay tiempo para hablar del futuro y de los cambios que llegarán. La profesión periodística, es un hecho, ya ha cambiado”.

Por este motivo el “Informe Anual de la Profesión Periodística 2016” dedica un capítulo a “Nuevos perfiles y funciones en las redacciones”. “La información se genera y se elabora de una forma distinta, con más medios técnicos, con nuevos elementos y lenguajes”, una información, además, que se distribuye de otra forma porque “los receptores disponen de nuevos canales y terminales”. La redacción se organiza, asimismo, de maneras diferentes, “guiadas por el principio “Lo digital, lo primero”, y disponen no solo de periodistas, sino también de otro tipo de profesionales, como programadores, estadísticos, sociólogos o ingenieros. “Incluso han caído las murallas que delimitaban la “Iglesia” (redacción) y el “Estado” (gestión y comercial), al decir de Henri Luce, editor y creador del binomio “Time-life”. Se reclaman, por todo ello, a los periodistas nuevas habilidades profesionales.

 

Fotoperiodistas y cámaras

Otra novedad de la edición de 2016 del Informe Anual de la Profesión Periodística es que proporciona por primera vez datos sobre la situación de los fotógrafos de prensa y camarógrafos, gracias a la colaboración prestada por la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV), cuyos miembros han participado este año en la encuesta profesional que sirve de base al grueso del Informe.

Una amplia mayoría de los fotógrafos y cámaras que contestaron la encuesta, el 63,9%, trabajan como autónomos, frente al 35,1% que están contratados por alguna empresa, un porcentaje que es prácticamente en inverso al de sus compañeros periodistas “plumillas”. En el caso de los profesionales de la imagen contratados, son los diarios en papel los que se llevan un porcentaje mayor (40,9%), mientras que entre los autónomos, son las agencias de noticias las que cuentan con más fotógrafos y cámaras en régimen de colaboración (51,3%).

“Por lo que se refiere al trabajo cotidiano de fotógrafos y cámaras autónomos, se trata de un colectivo que actúa con un cierto margen de libertad; lo más frecuente (56,4%) es recibir una orientación del medio sobre el encargo y luego dar libertad sobre su desarrollo y ejecución, pero también es relevante la cifra de quienes declaran tener una libertad completa para desarrollar su trabajo (43,6%)”, explica el Informe.

Paro registrado de los periodistas

Por tercer año consecutivo, el mercado laboral de los periodistas ha ofrecido buenas noticias. “Si atendemos a las plantillas totales de los medios principales, es decir, de todo tipo de empleos, y no solo de periodistas, se ha detenido la caída que se registraba en los ejercicios pasados. Entre los 27.300 trabajadores de 2013 y los 27.100 de 2014 (último año del que hay datos completos), se produjo un descenso de solo un 0,7%, lo que significa prácticamente una estabilización. Debe recordarse que en los años anteriores las caídas habían sido del 11% en 2012 y del 6% en 2013”.

En cuanto al paro registrado en 2016, se ha producido “un descenso significativo, ya que el número de profesionales en esta situación se redujo un 9,1% hasta los 7.890”. Es importante destacar que “el número de mujeres periodistas en paro (5.029) es sensiblemente mayor que el de hombres (2.861), aunque se constata que el desempleo ha descendido más entre ellas que entre ellos”.

En cuanto a la distribución geográfica del paro registrado de los periodistas, un año más cuatro comunidades autónomas concentran una gran parte (68%) de los parados: Madrid, Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana.

Autónomos y becarios

El 26,8% de los profesionales que trabajan en periodismo y que contestaron la encuesta trabajan como autónomos, frente al 73,2% que están contratados en medios. Se detecta, por tanto, un crecimiento del porcentaje de los periodistas autónomos, que en 2015 era de un 25,6%.

Dentro de los autónomos, como en años anteriores la figura más habitual es la del autónomo que colabora con varias empresas (46,9%), aunque también es significativo es 35,6% de autónomos que trabajan para una sola empresa. ”En más de una ocasión, lo que encubre esta situación son relaciones laborales anómalas, que exigen una cierta exclusividad sin la contrapartida de un contrato laboral”, señala el estudio de la APM.

Este año se ha preguntado a los encuestados acerca de los periodistas de prácticas y como becarios durante la época de formación –algo que han hecho el 92%, y “un año más existe cierta consistencia en la respuesta sobre si se trató de prácticas remuneradas (sin contar gastos de transporte o manutención) o no: un 51,9% contestaron de forma positiva y el 48,1% declararon no percibir ninguna remuneración por dicho trabajo”. Además, destaca el hecho de que “prácticamente 4 de cada 10 becarios (40,7%) no contaron con ningún tutor durante su periodo de beca, lo que sin duda constituye una irregularidad”.

 

Salarios

En relación con la retribución del trabajo periodístico, los datos arrojados por la encuesta muestran una cierta estabilización de los salarios respecto a informes anteriores, aunque, como es habitual, “la diferencia entre las condiciones salariales de contratados y autónomos es elevada”; en el caso de los periodistas “que reciben retribuciones inferiores a los 1.000 euros, el porcentaje de autónomos prácticamente cuadruplica el de contratados, patrón que se repite en el caso de los fotógrafos y cámaras, así como en el de los trabajadores de la comunicación corporativa”.

En cuanto al nivel medio de ingresos y sus diferencias por sexos, tanto en periodismo como en comunicación, los porcentajes de las mujeres son más altos en los niveles salariales por debajo de los 2.000 euros mensuales, y descienden por encima de esa cantidad: en el tramo entre los 2.000 y los 3.000 euros, los periodistas contratados alcanzan ya el 32% y los comunicadores contratados el 32,4%, frente al 21,2% y el 25% de las periodistas y las comunicadoras contratadas. Si hablamos de autónomos, ocurre lo mismo: un 25,5% de los periodistas autónomos encuestados se encuentra en el tramo salarial de los 2.000 a los 3.000 euros mensuales, frente al 11,9% de sus compañeras. Se produce una excepción entre los autónomos que trabajan en comunicación en el mismo nivel salarial, ellas representan un 14,5% y ellos, un 11,6%.

 

Presiones y autocensura

Las cuestiones referidas a la independencia en el desempeño profesional “están íntimamente ligadas a la libertad a la hora de desarrollar el trabajo y, por tanto, a la existencia o no de presiones”. Por anteriores ediciones de este informe se sabe que, “en este aspecto, la situación en nuestro país dista de ser buena, e incluso puede percibirse que empeora año tras año”.

Según los datos proporcionados por la encuesta profesional realizada para el “Informe Anual de la Profesión Periodística 2016”, “las presiones aumentan, y si en 2012 había un 25,1% de profesionales que manifestaban no haber sido nunca presionados para alterar partes significativas de su trabajo, este año, ese porcentaje ha descendido 4 puntos.

Según se desprende de la información aportada por los encuestados, el 74,8% de los periodistas cede a las presiones. Las consecuencias de no ceder a esas presiones –que el 78,9% de los profesionales encuestados contratados declara haber recibido en algún momento; 79,1% cuando se trata de autónomos- son: el despido (20,2% de los casos), el ser relegado en la asignación de trabajos (48,6%) y otras sin especificar (31,2%). Entre las razones que aducen mayoritariamente los periodistas contratados por un medio para ceder a las presiones se encuentran el miedo y las represalias: 52,9%, porcentaje que aumenta al 63,3% en el caso de los periodistas autónomos.

En cuanto a la autocensura, el 57,2% de los periodistas contratados reconoce practicarla (58,5% entre los autónomos), si bien el porcentaje de los que se autocensuran “en numerosas ocasiones” desciende al 5,6% y 4,5%, respectivamente.

Aunque, en general, las presiones sobre el periodista, proceden de personas allegadas a la propiedad o la gestión del medio, no es infrecuente que provengan también del ámbito de los profesionales de la comunicación corporativa. “De hecho, ellos mismos lo reconocen y prácticamente el 75% informa de que en su trabajo y con distintos porcentajes de frecuencia se ejercen presiones sobre los periodistas.

 

Periodistas y comunicadores

La encuesta profesional realizada por la APM para la elaboración del informe permite disponer de información sobre el reparto de profesionales que trabajan en los campos del periodismo y de la comunicación empresarial o institucional contratados por medios y compañías: el 60% de los profesionales se dedican al periodismo y el 40%, a la comunicación corporativa, dato que invierte la tendencia, iniciada en 2013, de que cada vez más profesionales de la información trabajaban en comunicación.

La calificación del trabajo informativo que se presta para los medios de comunicación y el que se realiza por cuenta de empresas e instituciones en departamentos de comunicación no deja de ser algo controvertido, razón por la cual este año se recabó la opinión de los encuestados sobre si el trabajo en comunicación empresarial o institución puede considerarse periodismo. Un elevado porcentaje de profesionales, el 59,5%, respondieron afirmativamente.

El capítulo del “Informe Anual de la Profesión Periodística 2016” titulado La profesión, se basa en una encuesta profesional realizada entre el 15 de septiembre y el 19 de octubre de 2016 y contestada por 1.833 periodistas de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), del Colegio de Periodistas de Cataluña, del Sindicato de Periodistas de Cataluña y de la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV).

La información sobre la percepción de los ciudadanos sobre los medios de comunicación se basa en una encuesta contestada por 1.003 individuos entre 15 y 75 años de la Península, Baleares y Canarias, realizada entre el 10 y el 17 de octubre de 2016.

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