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Sobre la APM

Siete sedes sociales en la historia de la APM

Cuando los periodistas madrileños estuvieron de acuerdo, a finales del siglo XIX, en que era preciso agruparse en una asociación que principalmente les prestara los socorros médicos y económicos que urgentemente necesitaban, comenzaron a reunirse en una amplia sala bordeada de cortinajes y librerías, con lámparas colgando del techo hasta casi rozar las distintas mesas de trabajo desperdigadas en la misma…

…Se trataba de la redacción del diario “El Globo”, ubicada en los bajos del número 2 de la calle de San Agustín en los aledaños del Congreso de los Diputados. En estas reuniones, y tras muchas conversaciones, se redactaron los primeros Estatutos de la entidad, y una vez constituida ésta y elegido el primer presidente de la misma, en una asamblea el 31 de mayo de 1895, se pusieron a la búsqueda de un lugar donde establecer su sede.

Calle de Arrieta, 10

sobreapm_sedessociales_1 Como la recién nacida Asociación de la Prensa no disponía de medios, se solicitó del Ministro de Fomento, Alberto Bosch, la cesión de algún inmueble donde establecer la primera sede social. Éste les ofreció cederles, de forma gratuita, uno de tres locales que en aquellos momentos estaban  desocupados y que anteriormente habían albergado las sedes de la Academia de San Fernando, de la Bolsa y de la Biblioteca Nacional. Los periodistas reflexionaron sobre los tres emplazamientos y finalmente se inclinaron por el que había ocupado la Biblioteca Nacional antes de ser trasladada a su nuevo emplazamiento en el Paseo del Prado, que estaba situado en la calle de Arrieta número 10, muy próximo al Palacio Real de la Plaza de Oriente.

El inmueble se encontraba en un estado lamentable y tuvo que ser objeto de una reforma urgente, pero los periodistas se pusieron manos a la obra, y pudo ser inaugurado oficialmente como la primera sede de la Asociación de la Prensa de Madrid, el 10 de mayo de 1896, en una solemne ceremonia presidida por tres ministros del Gobierno, con la presencia de destacados periodistas y escritores de la sociedad madrileña.

Calle de San Marcos, 44
La Asociación permaneció en la calle de Arrieta durante cinco años, hasta que, en 1905, el Ayuntamiento de Madrid se vio obligado a demoler el edificio, lo que forzó a la APM a buscar un nuevo domicilio. En junio de dicho año, se mudó a otro inmueble, situado éste en el número 44 de la calle de San Marcos, donde encontró cobijo por un alquiler anual de 9.900 pesetas.

En esta segunda sede la APM va a permanecer durante quince años, hasta que, en la madrugada del 12 de julio de 1920, se declaró en el inmueble un voraz incendio, que, aparte de dejarlo prácticamente inhabitable, destruyó la totalidad del mobiliario y de los libros que se almacenaban en la biblioteca.

Mientras se encontraba un nuevo lugar al que mudarse, la Junta Directiva se reunió en diversos lugares, desde el domicilio particular del presidente José Francos Rodríguez , hasta la Academia de Jurisprudencia e incluso el popular café Pombo de la calle de Carretas, en el que el escritor vanguardista Ramón Gómez de la Serna celebraba los sábados sus famosas tertulias.

Calle de Carretas, 10
De nuevo el Gobierno salió en ayuda de la Asociación, y el ministro de Gobernación, Gabino Bugallal y Araujo, conde de Bugallal, le cedió un inmueble en la misma calle de Carretas donde estaba ubicado el café Pombo en el que se habían reunido esporádicamente, un edificio que era conocido como la Vieja Casa de Correos porque en él habían funcionado los servicios de correos de la nación.

En dicho inmueble de la calle de Carretas, la Asociación va a permanecer desde 1920 a 1928.

Harta ya de ir de un lugar a otro, la Asociación decidió, en 1924, embarcarse en el proyecto de construir un edificio propio que sería su sede definitiva. Se eligió un solar en pleno centro de Madrid, en la Plaza del Callao, en plena Gran Vía, y las obras para construir el que sería rápidamente conocido como Palacio de la Prensa comenzaron en 1925 (el Rey Alfonso XIII colocó la primera piedra el 11 de julio de dicho año). En un principio, los planes eran mudarse desde el edificio de Carretas al que se estaba construyendo en la Plaza del Callao en 1928, pero unos imprescindibles trabajos que hubo que efectuar en el inmueble de Carretas, cuando el Palacio de la Prensa aún no esta terminado, obligaron a los directivos de la Asociación a buscar una nueva sede provisional, en enero de 1928.

Calle del Príncipe, 12
Provisionalmente, la Asociación de la Prensa se instaló en un local en la no muy alejada calle del Príncipe, que alquilaron por 1.200 pesetas mensuales, un edificio en el que también estaba instalada la Asociación de Profesores de Orquesta. En esta nueva y cuarta sede, la APM permaneció sólo unos meses, de principios a finales de 1928, cuando la Asociación comenzó a trasladarse a su nuevo y lujoso Palacio, prácticamente ya finalizado.

Plaza del Callao, 4 (actual Gran Vía, 46)
Ya totalmente instalada la Asociación en su sede definitiva y propia, se produjo, el 7 de abril de 1930, la inauguración oficial del Palacio de la Prensa, de la Plaza del Callao, inauguración que presidieron los reyes, Alfonso XIII y Victoria Eugenia, el presidente del Gobierno, general Dámaso Berenguer, todos los miembros del Ejecutivo, el cuerpo diplomático en pleno, y muchísimas otras de las altas jerarquías políticas, económicas y sociales de la nación.

El Palacio de la Prensa era un moderno rascacielos, de claro estilo vanguardista, de dieciséis plantas y 58 metros de altura, construido sobre los planos ejecutados por el arquitecto Pedro Muguruza. Además de ofrecer amplias oficinas, disponía, entre otras dependencias, de una enorme sala de cinematografía y teatro con capacidad para dos mil espectadores, de una estancia para corresponsales con once cabinas telefónicas forradas de corcho, de una clínica para asistencia médica, de aulas para impartir clases de taquigrafía y mecanografía, de una bien dotada biblioteca, de un amplio y lujoso salón de actos, de una estancia de bar-café-tertulia, de un espacioso comedor, de una sala para practicar la esgrima, de cuartos de aseo y lavabos y de un buen número de locales y viviendas de alquiler, algunas de las cuales podrán ser ocupadas por periodistas.

La Asociación de la Prensa pudo adquirir el solar y construir el Palacio gracias a una emisión de obligaciones, avalada por el Estado, de ocho millones de pesetas (2.400.000 para la compra del solar y 5.600.000 para la construcción del rascacielos).

Calle de Juan Bravo, 6
En el Palacio de la Prensa de la Plaza del Callao va a discurrir la mayor parte de la historia de la Asociación hasta que, a comienzos de los años ochenta, se produjo el traslado a un nuevo domicilio social, el palacete de la calle de Juan Bravo donde hoy tiene sus oficinas.

Varios fueron los motivos que motivaron el último cambio. De un lado, las enormes deudas en que incurrió la Asociación de la Prensa al construir, en los años setenta, la Ciudad de los Periodistas, que obligaron a hipotecar el Palacio de la Plaza del Callao, y de otro que en aquellos momentos la Directiva decidió que el viejo Palacio ya no reunía las condiciones precisas de representatividad de una organización tan importante como la Asociación, tanto en España como de cara al exterior. Ambas razones les hicieron considerar que sería conveniente mudarse a un emplazamiento más moderno y mejor situado, ya que la Gran Vía y la Plaza del Callao habían dejado con el tiempo de ser los lugares más emblemáticos y de mayor prestigio de la ciudad.

El objetivo era conseguir una nueva sede y a coste cero. Y para ello, el entonces presidente Luis María Anson se movió con habilidad y gran eficacia.

Se entrevistó con innumerables representantes del Gobierno, y argumentando que la Asociación, que durante la Dictadura había sido integrada en la organización sindical, tenía perfecto derecho a parte del patrimonio de aquélla, consiguió que el Ministerio de Trabajo le cediera, sin coste alguno, un Palacete en el número 6 de la calle de Juan Bravo, en el distinguido y exclusivo barrio de Salamanca, que hasta aquel momento había sido sede del Sindicato de la Marina Mercante.

La APM asumió los gastos de las obras de acondicionamiento (unos treinta millones de pesetas), y la primera reunión de la Junta Directiva en la nueva sede se produjo el 24 de noviembre de 1982. Unos meses después, en febrero de 1983, la reina Sofía inauguraba la nueva sede de la APM.

Posteriormente, se construyó en esta sede un Centro de Prensa, que en 1991 fue inaugurado por el Rey Juan Carlos y la Reina Sofía. En este Centro de Prensa se celebró, en 1995, el centenario de la constitución de la Asociación de la Prensa, y hoy en día se utiliza, casi diariamente, para infinidad de presentaciones y ruedas de prensa.

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